Lo que debes saber sobre la declaración anual

¡Piérdele el miedo al SAT!

Puede que en la actualidad, e incluso desde hace unas cuantas décadas atrás, el SAT (Servicio de Administración Tributaria), que es un órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, sea una de las cosas que más miedo nos dé a los adultos. Y aunque es un término (en realidad una institución) que no muchos terminan de entender, es importante que todas y todos sepamos y comprendamos cuál es su función. 

Para empezar y antes de cualquier cosa, debes saber que existen profesionales especializados que te pueden ayudar y sobre todo, simplificar cualquier cosa relacionada con el SAT y los impuestos. Se trata nada más y nada menos que de los contadores, quienes de entre un universo de habilidades y conocimientos, pueden ayudarte a llevar en orden estos asuntos.

Y ahora, ¿qué onda con la declaración anual?

Para que lo entiendas mejor, la declaración anual no es más que un trámite que por ley, los mexicanos con actividades económicas o empresariales tienen la obligación de realizar cada año durante el mes de abril. 

Para saber si este trámite es obligatorio o no para ti, es importante que consultes cuál es tu situación fiscal, ya que aunque para la gran mayoría de los profesionales mexicanos lo es, hay casos específicos en los que sólo es opcional. 

Para ello puedes consultarlo en la página web o acercarte a cualquier oficina del SAT, preguntarle a un contador, o simplemente investigarlo por tu cuenta en internet. 

Siguiendo con la explicación, este trámite consiste en mostrar y demostrar, un balance entre los diversos movimientos de dinero que realizaste durante todo el año; es decir, el dinero que ganaste y percibiste como ingreso por tu o tus actividades económicas, los diversos gastos deducibles que realizaste durante el año y la cantidad de dinero que has pagado de impuestos hasta el momento. 

Y aunque puede que de esta explicación hayas salido con más dudas, hay algo muy importante que debes considerar: si en tu informe, el SAT detecta que debes impuestos, te verás en la obligación de pagarlos en el tiempo y forma que te lo indique. Pero si por el contrario descubre que has pagado de más en tus declaraciones mensuales, éste también tiene la obligación de regresarte dinero; lo cual normalmente ocurre cuando realizamos las llamadas deducciones personales autorizadas. 

Y entonces, ¿qué deducciones personales puedo realizar para que el SAT me regrese dinero?

Para poder bajar la cantidad de dinero que podrías pagar de impuestos, el SAT te permite deducir algunos tipos de gastos que varían dependiendo de la actividad económica que realices.

Además, algunas deducciones personales autorizadas son: colegiaturas (desde el jardín de niños hasta la preparatoria), intereses pagados por créditos hipotecarios, gastos hospitalarios, gastos funerarios, primas de seguros de gastos médicos, lentes graduados, entre muchos otros más.

Para conocer la lista completa de las deducciones personales autorizadas, así como los gastos deducibles que tu profesión u ocupación conlleva, nuevamente te recomendamos consultarlo con un contador o investigarlo directamente en alguna oficina del SAT. Aunque claro, para poder hacerlas válidas, es de suma importancia que solicites o expidas facturas a tu nombre por todos y cada uno de esos gastos, ya que es la única forma de poder comprobarlos ante la institución y la ley.

¿Y qué hay de los impuestos en mis inversiones?

Si has escuchado que las inversiones también pagan impuestos y actualmente cuentas con alguna inversión en DINN, no tienes de qué preocuparte, ya que los fondos en los que invierten tus estrategias se componen en su mayoría de instrumentos de deuda, los cuales por naturaleza, el proceso para declararlos ya está automatizado y no tienes que realizar ningún tipo de trámite o aclaración con el SAT.

Dicho de otro modo, las ganancias que percibes de tus inversiones son netas (después de impuestos), por lo que nosotros somos quienes nos encargamos de retener dichos impuestos y de reportarlos al SAT. Así que por lo que respecta a los impuestos de tus inversiones, puedes estar tranquilo y seguir invirtiendo sin preocuparte por cómo declarar este tipo de impuestos.

Aunque por otro lado, si necesitas una constancia fiscal por los impuestos que pagan tus inversiones, en el día y en el momento que la requieras, puedes ponerte en contacto con nosotros para que te la hagamos llegar, sin ninguna clase de cobro o comisión. De esta forma podrás saber y tener la certeza de cuánto es lo que estás pagando al SAT por tus inversiones, además de poder presentarlo en tu declaración anual si lo consideras necesario.

Así que ya sabes, si deseas realizar o no sabes si debes presentar o no tu declaración anual este próximo abril, lo primero que te recomendamos es investigar y acercarte con un contador de confianza para que pueda decirte cuál es tu situación fiscal y sobre todo, apoyarte a realizar dicho trámite en caso de que lo requieras. 

Y lo segundo que debes hacer es perderle el miedo al SAT de una vez por todas. Esto implica que comiences a investigar (hay muchos cursos y herramientas en línea que te pueden servir) para familiarizarte más con estos términos, ya que el SAT es la máxima autoridad fiscal encargada del cobro de impuestos en México, y todos, queramos o no, tendremos que vivir (por el resto de nuestra vida económicamente activa) con todo lo que ésta representa. Ya que como dijo Benjamin Franklin, “en la vida hay dos cosas seguras: la muerte y los impuestos”. 

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