Cómo y por qué debes declarar tus impuestos.

No es tan complicado como parece.

11 Mar 2021

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Todo mexicano llega a esa etapa de su vida en la que se pregunta si de alguna manera puede librarse de pagar impuestos, no sólo evitar declararlos, sino borrar su existencia del SAT, pero la realidad es que no sólo son inevitables, sino que declararlos es menos engorroso de lo que parece.

La falta de educación financiera y la serie de mitos que existen satanizando esta práctica nos hacen rechazarla de inmediato porque, de entrada, tenemos esta idea que los impuestos es una manera de quitarnos nuestro dinero bien ganado y naturalmente no nos gusta pagarlos.

Tranquilo, vamos por pasos

Lo primero que debes tener es tu RFC, que es tu registro oficial como contribuyente y que obtienes una vez que te des de alta en el SAT, ya sea yendo a una de sus unidades o en su página oficial. Ahí descubrirás si eres persona física o moral; es decir, una persona o una empresa y si tu obligación es presentar impuestos una vez al año o cada mes.

También te darán una firma electrónica (FIEL) que deberás renovar cada cierto tiempo y te servirá para emitir facturas y recibos.

Existen impuestos Federales, Estatales y Municipales, y su declaración se clasifica en “impuestos directos”, que son aquellos que se imponen sobre tu capacidad económica, e “impuestos indirectos” en los insumos que consumes.

Es fundamental que conozcas qué tipo de contribuyente eres para que te responsabilices por estas contribuciones “directas” como el impuesto sobre la renta (ISR), el predial y la tenencia, y las contribuciones “indirectas” como el impuesto al valor agregado (IVA) y el impuesto especial de producción y servicio (IEPS).

Aunque suene a que te quitarán hasta el último centavo, realmente estos impuestos varían en cálculo dependiendo de la actividad y a su vez, pueden cambiar de un año para otro, así que más allá de compartirte una tabla o una guía, queremos motivarte a que te acerques a la portal del SAT y te familiarices con él.

¿Qué estoy declarando? ¿Inocencia?

Los impuestos son contribuciones que hacemos para mantener al país, estado o ciudad, y en teoría es gracias a los millones de mexicanos que pagan año con año tenemos parques, wifi abierto en varias zonas y servicios médicos prácticamente gratuitos.

Lo que declaras al SAT son tus ingresos, ya sea percepciones por salario, venta de bienes, rentas, etc, de los que debes apartar un pequeño porcentaje que debe retenerse. Estos impuestos se calculan con base en un porcentaje sobre tu recibo de nómina o factura y puede calcularse sobre tus ganancias anuales o por monto. Todo depende de tu estado fiscal y tus actividades laborales.

Lo bueno es que también puedes deducir en tu declaración algunos gastos personales para lo que usaste esas misma ganancias y por ende reducir los impuestos que pagas.

Tienes derecho a deducir gastos médicos como pagos hospitalarios y estudios clínicos, primas de seguros, actividades altruistas como donativos a instituciones, colegiaturas, etc, siempre y cuando solicites las facturas o recibos para comprobarlos.

Bueno, OK ¿Dónde me formo?

Lo mejor es que ya no vivimos en la época de grandes filas y turnos por orden alfabético, puesto ahora puedes declarar tus impuestos de manera digital en el portal del SAT, ¡Aleluya, si señor! O bueno, en la mayoría de los casos.

Si declaras impuestos mensualmente, debes pagar a más tardar el día 17 del mes y tratándose del impuesto anual a más tardar el 31 de marzo en caso de personas morales y el 30 de abril en personas físicas.

El impuesto predial, la tenencia o refrendo son algunos de los pagos que si se abonan de manera digital anticipada, se pueden obtener descuentos y, aunque muchas personas acuden personalmente a las oficinas del SAT para esto, ahora podemos hacerlo desde el portal oficial con nuestra firma electrónica.

Se puede pagar el ISR, el IVA y el IEPS, pero también se debe revisar el pago de contribuciones dependiendo de cada estado, ya que cada entidad condiciona qué impuestos se pueden pagar digitalmente y en cuáles es forzoso acudir a una sucursal.

Sea cual sea el método que te convenga, lo importante es que lo hagas, porque de lo contrario puede que embarguen tus cuentas bancarias y tus datos aparezcan en la lista de deudores del Fisco Federal de la página de internet del SAT.

¿Y también tengo que declarar mis inversiones?

Claro, ya que tus ganancias también son una fuente de ingreso, ¡pero con DINN no tienes nada de qué preocuparte! Esto es porque las ganancias que obtienes con nosotros son netas, lo que quiere decir que los impuestos se retienen en automático.

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