Cómo empezar un fondo de emergencia.

Educación 31 de julio del 2020
Los últimos meses nos han hecho entender lo importante que es tener guardadito.

Cada que llega la quincena acostumbramos dividirla para gastos fijos como agua, luz, renta, despensa o internet, mientras que lo restante se va en cosas como servicios de streaming, comida, compras por internet o algún otro ‘gustito’ para consentirnos.

Sin embargo, la clave para tener finanzas personales saludables no es únicamente pagar las cuentas y llegar a la siguiente quincena sin empeñar algo, sino ahorrar un poco cada vez.

Tener dinero ahorrado nos brinda la posibilidad de atender cualquier imprevisto sin comprometer nuestro bienestar emocional. Puede ser una enfermedad, que se descomponga tu coche, que explote una tubería en casa o, considerando el contexto actual, los efectos de una pandemia.

Para iniciar un fondo de emergencia la disciplina es fundamental. El secreto es ver el ahorro como un gasto más; es decir, incluirlo en tu presupuesto mensual como si fuera un recibo que de manera obligatoria debes pagar.

El siguiente paso es invertirlo en un instrumento financiero que genere rendimientos, por ejemplo, la caja de ahorro de tu empresa, CETES o un fondo de deuda como ACTIMED. Se sugiere que la cantidad sea suficiente para cubrir los gastos básicos de un periodo de 3 a 6 meses.

Sea cual sea la opción que elijas para ahorrar, el objetivo principal y lo más importante es estar preparado para cualquier eventualidad.

¿Tienes alguna duda o te gustaría conocer más sobre educación financiera y finanzas personales? Envíanos un mensaje a través de Facebook, Instagram o Twitter.

Invierte con DINN y vive la experiencia de ganar sin esfuerzo.